Conversación
Empezamos escuchando. Visitamos el lugar, conocemos a las personas que vivirán o trabajarán en él, entendemos sus rutinas, sus gustos y sus aspiraciones. Para nosotros no hay proyecto sin antes haber escuchado: las restricciones del solar, las costumbres de la familia, la luz del invierno. Salimos de esta etapa con un cuaderno lleno de notas, fotografías y, sobre todo, una intención clara.